Mi Foto del Día

miércoles, 10 de diciembre de 2014

domingo, 9 de noviembre de 2014

sábado, 8 de noviembre de 2014

domingo, 19 de octubre de 2014

viernes, 3 de octubre de 2014

Flor de la gloria

El nombre científico de la planta es Clerodendrum bungei Steud. Le dicen “Clerodendro chino” o “Flor de la gloria”, entre otros nombres comunes.

domingo, 14 de septiembre de 2014

lunes, 28 de julio de 2014

Autoretrato

Hoy a la tarde busque aquella vieja cámara con la que mis padres mi hicieron tantas fotos a medida que iba creciendo.
Quería hacerme un autoretrato.

La puse sobre la mesa , tomé mi cámara la puse sobre el tripode y busqué que mi reflejo apareciera en su lente.
Acá está el resultado, siempre mejorable en la vida , pero fue una linda práctica . 
Luego de compartirla con los amigos pude apreciar como se ven onduladas las puertas detrás mio debido a lo convexo de la lente. ABRAZOS y a seguir jugando y experimentando !!!!

jueves, 3 de julio de 2014

viernes, 20 de junio de 2014

Feliz Día de la Bandera

SEMBLANZA DE DON MANUEL BELGRANO

Hay hombres que nacen con una luz interior.
Manuel Belgrano fue uno de ellos aunque, curiosamente, nunca pareció ser conciente de esa condición especial.
Antes bien, siempre estuvo atento a sus límites o errores como si de superarlos dependiese la construcción de sus sueños. Tampoco pensaba en resultados, su vocación era el trabajo comprometido, el hacer algo del mejor modo posible con la pasión que el objetivo reclamaba y el desapego necesario para no esperar nada a cambio.
Pero dentro de él, esa luz – por ser energía viva- buscaba la trascendencia. En algunos momentos de aquellas vidas señaladas, la luz emerge y se expande. Se hace una con otras de similar intensidad y es entonces que se producen los cambios en el mundo.
En la historia, se repiten generaciones de hombres iluminados que, por el impulso interior, se reúnen y con la suma de sus llamitas personales generan una revolución, abren la puerta de las ciencias, cambian el rumbo de las artes o escriben con nuevas palabras lo que siempre se dijo.
Don Manuel aportó a su tiempo una presencia reconocida en todos los campos de la cultura.
Acompañó la política de un pueblo joven, jugando el papel que en cada situación se le demandó. Habló de la libertad y reclamó la independencia desde lugares que no eran de liderazgo. Así también, empuñó la espada y se convirtió en un jefe militar que suplía con estrategia y humanidad las carencias de su formación, tan grandes como la falta de recursos.
Interpretaba que su misión mayor era la de llevar el mensaje de Mayo a los rincones más aislados de su tierra, no como un puñado de bellas ideas sino como una serie de aportes concretos para el crecimiento de las pequeñas comunidades. Para ello, la educación resultaba la mejor herramienta y de allí su preocupación para dejar una escuela en cada sitio que su ejército tocaba y aquel legado material que tantos años tardó en verse cristalizado.
Belgrano era dueño de una sensibilidad estética muy marcada. Le atraía la belleza en todas sus expresiones. Por eso no es extraño que al pensar en una bandera para su gente, los colores de la recién nacida Escarapela se fundieran en su mirada con el poderoso sol de los inkas y tomaran la proporción justa y armoniosa que desde entonces aprendimos a amar y admirar. Si se me permite un juicio de valor poco objetivo: no pudo hacerla más hermosa.
Es de las pocas que no alberga en sus pliegues símbolos guerreros, de conquistas o glorias épicas. Nuestra Bandera, la de Belgrano, es un canto a la vida y la naturaleza. Sus colores hablan del cielo, del agua, de la luz del sol que sostiene nuestra existencia.
Brilla entre todas, para recordarnos a ese hombre de profundo espíritu que sin ningún reconocimiento llegó al final de sus días apenas acompañado por la tristeza de ver sus sueños desdibujados por la intolerancia y la ambición de quienes un día, dijeron compartirlos.
Cuentan que estaba en tal situación de pobreza que sólo le quedaba su reloj. Creo que se equivocan. Al día de su muerte, Don Manuel Belgrano conservaba intacta su luz interior, la que lo hizo ser quien fue: fiel a sí mismo en su entrega absoluta, fiel a su Patria ante la que sacrificó hasta el amor humano.
Esa luz que nos dejó como herencia para que no olvidemos que son pequeños hombres y mujeres los que levantan grandes naciones.
Texto: María Rosa de Garín
Foto realizada en la Plaza de General Belgrano del Río Salado, Bs As.

miércoles, 11 de junio de 2014

Gomero de la India

Gomero de la India en Establecimiento Las Marías
Provincia de Corrientes - Taragüi

martes, 13 de mayo de 2014

Cuando ir a trabajar es un placer

Cuando ir a trabajar es un placer

 

Todos los días estos trabajadores suben a su camioneta, camión o tractor para ir a trabajar al monte, pero en el trayecto deberán pasar por lugares  de enorme belleza. ¡Qué placer se debe sentir en cada instante del recorrido! 
Este es un tramo corto que realiza uno de los campesinos, pero si nos proponemos  recorrer la los caminos de los demás, seguramente disfrutaríamos de un paisaje similar. Quizás un arroyo, quizás subidas y bajadas más pronunciadas o algunos senderos más pedregosos.
Todos rodeados de un verde bosque, de pinos reforestados o de monte natural. Unos, limpios para poder caminar entre ellos y otros, con altos pastizales entremezclados con ortigas gigantes y flores silvestres.
Algunos caminos nos permiten ver el sol mientras otros sólo acarician algunos rayos de luz.
Cada uno genera figuras diferentes ideales para ser retratadas a cada paso y todos con la firma de la Madre Naturaleza. 
Algunos, los memorizamos y quedan impregnados en nuestra retina de por vida. Creemos que, cuando regresemos, podremos encontrarlos con los ojos cerrados. Pero el monte, la selva, actúa y se mueve a diario y al año siguiente habrá generado una nueva panorámica.

Terminado el trabajo, el regreso. Luego de mover ramas, limpiar montes, cargar camiones, habiendo sudado y recibido algunos golpes, con sus ropas cubiertas de un maquillaje rojo punzó y sin lugar a duda, agotados, vuelven a sus casas.
Ya en el camino llega esa renovación, ese recreo visual que nuevamente,  enciende las ganas de que un nuevo día comience para recorrerlo.
Muchos soñarán, una y mil veces con esos fantasiosos caminos. Durante la noche, con la cabeza pegada a la almohada, creerán que ese colchón de hojas es su colchón de lana.

domingo, 11 de mayo de 2014

Rayos del Sol en el Monte


Él, el Impenetrable
Parte creció cuidado por el hombre, parte salvaje y libre
Robusto, fuerte y a la vez muy débil y sensible.
Da  mucha alegría y paz
cuando lo conoces te renueva la vida,
se acercan a él, lo contemplan lo disfrutan.
Pero cuando quieres ingresar se torna difícil
Un Escudo natural lo protege,
de ortigas y helechos,
espinas que dejan ronchas
flores silvestres de los más diferentes colores y
aromas que llenan corazones de los visitantes
si logras ingresar un poco, podrás deleitarte tus ojos
pero muchas veces no les  permite su acceso
en él viven aves que hacen sus nidos, dejan sus bellas melodías e imágenes multicolores,
lo sobrevuelan como aviones que lo vigilan.
Solo, de chiquito, fue creciendo, muy cuidado en partes para que crezca derechito
y en otras  muy natural y libre, torcido buscando su cielo.
Amigos lo protegen, lo veneran,
algunos lo maltratan.
Caminos lo rodean con profundas huellas
que forman una cerca
para que no escape de su sitio originario y
lo separa del vecino de enfrente, muy parecido a él.
En una naciente asoma un arroyito que lo atraviesa con su agua cristalina y transparente
que recuerda miles de historias
que es como una vena con la más revitalizadora sangre que nace el Corazón de él,
que le deben cuidar para que siga viviendo y creciendo
y acompañando a todos los que lo quieren
Mientras yo viva, él vivirá
Mientras él viva, yo viviré
El Monte



viernes, 2 de mayo de 2014

Seven Stones



Reloj de Sol - Monte Caseros - Corrientes
Es una talla realizada por el arquitecto uruguayo Hugo Quiróz, en homenaje al tiempo de la hermandad de las dos ciudades.

jueves, 13 de febrero de 2014

miércoles, 12 de febrero de 2014

El Laberinto de la Vida ( Borrador )

El Laberinto de la Vida
Desde el día en que fruto del Amor de nuestros padres, nos incuban, vamos recorriendo este laberinto de la Vida, lleno de flores y espinas.
Luego de nueve meses, Dios marca en el calendario que debemos ver la luz en este mundo. Y apenas lo hacemos, nos dan una palmada en las nalgas para escuchar nuestro primer llanto y todos felices sonríen por ello.
También ese día, ÉL pone en su almanaque secreto la fecha en que terminaremos de recorrerlo y encontraremos la salida.
Los primeros años, entre pañales y biberones, nos dicen que transcurrimos nuestros momentos. Y sólo lo comprobamos de grandes cuando vemos a los nuevos nacidos, haciendo eso. ¿Nosotros habremos sido iguales? Nos carcome el cerebro por no poder recordarlo.
Cuando empezamos a gatear o dar nuestros primeros pasos, en un corralito nos ponen, un laberinto sin salida, para limitar nuestros actos inquietos y de grandes descubridores.
Todos pendientes de que expresaremos primero: ¿Papá o Mamá? Ya somos fruto de la competencia de los demás.
Al tiempo, independientes somos y para demostrárnoslo y para hacer uso de ella, nos obligan a ir a la escuela.
Ya vamos seleccionando en el laberinto qué rumbo tomar, chocando contra las duras paredes de la realidad, que nos dicen “ese camino no”. Quedamos allí inmóviles, muchas veces hasta decidir los pasos a seguir.
Momentos alegres, otros tristes, está en nosotros saber tener a flor de piel los más dichosos, para tener un sano equilibrio en la vida.
El laberinto de la vida, no es más ni menos que un péndulo, que difícilmente logre el equilibrio. En momentos estamos muy arriba, en un extremo. En otros, abajo. A veces en un extremo, en otras en el lugar opuesto.
Eso es lo que debemos visualizar, como el péndulo. Cuando llegamos arriba, sin fuerza quedamos para seguir en el mismo sentido, instantáneamente inmóviles. Pero es transitorio. Un nuevo recorrido, en sentido inverso, tendremos pero sin lugar a ludas con las máximas fuerzas en el interior para afrontarlo , que seguro pasaremos por un instante muy abajo, muy profundo de nuestras vidas.
Que muy sabia la Vida es, que en ese instante el mayor impulso tendremos para salir de allí y subir nuevamente la cuesta hasta llegar agotados a lo más alto.
Por ello, el péndulo se asemeja a la alegría y a la tristeza, al bien y el mal, que es lo que nos depara nuestro laberinto.
Encontramos paz o guerras. ¿Cómo debemos actuar?
Ser fuertes y rígidos no, porque esa rigidez nos convierte en frágiles. Entonces, maleables, no, porque nos puede desviar de un objetivo deseado o buscado.
¿Entonces? La combinación entre ambas para ser usadas en las diferentes circunstancias del recorrido.
¿Por qué? ¿Para qué? Eso nos preguntamos cuando nos pasan cosas desagradables, con un sentimiento pesimista. Pero la respuesta debe tener una visión optimista, para seguir avanzando en el recorrido por otro camino más saludable.
¿Pero cuándo llegaremos al final? No, esa pregunta no debes hacértela, no está en nosotros esa respuesta, está en ÉL, como dije al principio.
Por ello, no debemos parar, sí descansar, reflexionar un instante, para seguir.
Siempre habrá flores y espinas. Flores, para disfrutar su belleza. Espinas, para cambiar el rumbo cuando nos producen dolor, porque al fin y al cabo en un tiempo también ellas nos regalarán flores.
Saludos y Cariños Ricky
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